|
Las primeras entregas del Opel Insignia se realizarán en enero de 2009. Este modelo reemplazará al Opel Vectra, que se sigue vendiendo hasta que se agoten las unidades almacenadas.
Inicialmente, el Insignia está disponible con carrocería de cuatro puertas (imágenes) y de cinco puertas (imágenes). Ambas versiones miden 4,83 m de longitud. En primavera llegará la carrocería familiar (más información) que mide 4,91 m.
Con carrocería de cuatro y cinco puertas está
a la venta desde 22.900 € (con motor de gasolina de 140
CV), hasta 36.670 € de la versión de 280 CV con
tracción total y cambio automático. Todos los
precios
del Insignia de cuatro puertas (que son iguales que los del 5 puertas).
La versión que Opel tiene pensado vender más es la Diesel de 130 CV, que cuesta 24.400 €, un precio superior al de un Ford Mondeo o un Renault Laguna, ambos de potencia semejante. Es menos costoso que un Skoda Superb o que un Mazda6. De momento, Opel no ha anunciado si el Insignia tendrá alguna promoción de lanzamiento.
Se
puede elegir con cuatro niveles de equipamiento: «Essentia»,
«Edition», «Sport» y «Cosmo».
El equipamiento de serie es abundante e incluye
entre otros elementos control
de estabilidad, reposacabezas
delanteros activos, fijaciones Isofix para tres asientos
infantiles, conexión Bluetooth para el teléfono,
aire acondicionado, radio con lector de CD, programador
de velocidad, siete altavoces y ordenador de viaje.
El Insignia sobresale por la cantidad de equipamiento disponible
en opción relacionado con la seguridad, por la calidad
de su amortiguación (mejora mucho respecto al Vectra)
y por la amplia variedad de motores disponibles, tanto Diesel
como gasolina. Las variantes más potentes tienen de
serie tracción a las cuatro ruedas, que será opcional
para el gasolina de 220 CV.
De gasolina hay tres motores de 140, 220 y 260 CV. Diesel hay de 110, 130 y 160 CV (estructuralmente, los tres Diesel son muy parecidos, la mayor diferencia está en los ajustes de electrónica). Durante 2009 llegará un gasolina 1,6 turbo de 180 CV y un Diesel 2.0 de 190 CV (con doble turbo). También llegará una versión de bajo consumo denominada «EcoFLEX» (más información de esta versión).
Opel ha tratado de dar un cierto aire de cupé al Insignia de cuatro y cinco puertas y eso influye negativamente en la visibilidad en algunos ángulos y en el tamaño de las plazas traseras (hay poca altura libre al techo). Teniendo en cuenta su longitud, es poco espacioso en las plazas traseras. La variante con carrocería familiar tendrá más sitio atrás (sobre todo altura) y un maletero más cómodo de cargar. En todas las versiones el maletero es amplio y la rueda de repuesto es de emergencia.
Delante se puede viajar muy cómodo, especialmente con los asientos opcionales que pueden tener las versiones más caras, que recogen mejor el cuerpo que los más sencillos y tienen múltiples regulaciones. Incluso con los mejores asientos, en el puesto de conducción se echa en falta un apoyo más sólido y grande para el pie izquierdo.
De momento, he conducido el Insignia con el motor diesel de 160 CV y el de gasolina de 220 CV. El motor Diesel de 160 CV no destaca especialmente por su funcionamiento; la mayor carencia que le he encontrado es que tiene poca fuerza al comenzar la marcha, lo que puede hacer incómoda su conducción en ciertas circunstancias (por ejemplo, en ciudad). El de gasolina de 220 CV puede ser una alternativa interesante por prestaciones y porque es la variante más económica que puede llevar tracción total.
Sistema de alerta por cambio involuntario de carril (LWD)
y reconocimiento de señales (Opel Eye)
Está combinado con un sistema de reconocimiento de
ciertas señales de tráfico («Opel Eye»
está desarrollado en colaboración con Hella).
Es, junto con el nuevo
BMW Serie 7, el único que coche que tiene un sistema
para reconocer las señales de tráfico.
El
«Opel Eye», así lo denomina Opel (su precio
será de 500€), reconoce las señales de
velocidad máxima permitida y las que prohíben
el adelantamiento, mediante una cámara instalada en
el parabrisas (que recoge y procesa 30 fotogramas por segundo).
Las señales se muestran en el cuadro de instrumentos,
para que el conductor las tenga presentes (imagen
de su funcionamiento).
La cámara
puede reconocer las señales de la carretera con mucha
antelación, pero sólo las muestra al conductor
unos instantes antes de sobrepasar la señal. Puede
reconocer señales que están a los lados de la
carretera y por encima de la vía (hasta una altura
aproximada de 6,5 m). A diferencia del sistema de BMW, el
de Opel no tiene en cuenta la información de la cartografía
del navegador.
El sistema siempre muestra la información más
importante para la seguridad del tráfico. Cuando se
reconocen dos señales próximas una de la otra,
por ejemplo, una señal de prohibido adelantar tendrá
más importancia que una señal de límite
de velocidad.
Más información y comentarios sobre el sistema de reconocimiento de señales de tráfico del Opel Insignia en el blog «seguraMENTE» y en blogs.km77.com.
La misma cámara que reconoce las señales también
vigila las líneas de carril, avisando al conductor
(con alertas sonoras y luminosas, no con vibraciones en el
volante o asientos como hacen otros fabricantes) si realiza
un cambio de carril involuntario (el sistema entiende que
el cambio de carril es involuntario, si no se pone el intermitente
correspondiente). Imagen
de su funcionamiento.
Iluminación adaptativa («AFL+»)
Tiene nueve funciones. De ellas, siete se basan en un mecanismo
que modifica automáticamente el haz de luz de xenón
(tanto dirección, como en longitud y en anchura) en
función de las condiciones de circulación. Las
otras dos funciones no tienen que ver con el haz de luz de
xenón: una es la luz de marcha diurna (función
que realiza una tira de diodos en cada faro) y luz de intersección
(función que hace una bombilla halógena que
alumbra hacia los laterales de la carrocería). El precio
de esta opción es 1.000 € (más
información sobre el sistema de iluminación «AFL+»).
Chasis de ajuste variable («FlexRide»)
Hay tres tipos de suspensión: una normal, otra deportiva
(más firme) y una nueva con control adaptativo (denominada
«FlexRide), que será de serie en las versiones
de equipamiento «Sport» y en las variantes del
Insignia con motor de 260 CV.
Con la suspensión «FlexRide» se pueden elegir tres programas de conducción: «Sport», «Tour» y «Normal». Además, el conductor tiene la posibilidad de personalizar el programa «Sport», decidiendo qué funciones se deben de activar o no al seleccionar dicho programa.
En función del programa seleccionado, modifica la
dureza de la suspensión, la respuesta del pedal del
acelerador, la asistencia de la dirección y el funcionamiento
del control de estabilidad. También puede intervenir
en el reparto de par de la tracción total, en la iluminación
«AFS+» y en el régimen de cambio de marcha
de la transmisión automática.
|